“Necesitamos más representatividad para conseguir las infraestructuras que aseguren nuestro futuro”

Vicente Ballester y su socio Joaquín Garrido llevan más de tres décadas navegando juntos en las turbulentas y cambiantes aguas de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s). Su “flechazo” por el mismo proyecto empresarial y su capacidad de adaptación permanente les ha permitido buscar siempre el viento favorable y construir una empresa con 55 trabajadores y una facturación superior a los 4,5 millones de euros les ha erigido como una de las empresas más relevantes en la Comunitat Valenciana. En un mundo de multinacionales en constante innovación han sabido buscar su espacio con productos propios o siendo partners de firmas punteras como Wolters Kluwer, Sophos o Tableau. Su preocupación por la formación y el talento les mantiene en permanente contacto con la Universidad Miguel Hernández, la Universidad de Alicante, el CEU y las escuelas de negocio Fundesem o Aquora, donde imparten docencia o aportan los programas para que los estudiantes hagan prácticas.

¿Cuál fue la chispa que encendió el proyecto Clave Informática?

Detrás de toda idea de negocio hay unas circunstancias personales que actúan como catalizadores emocionales para una idea de emprendimiento. En 1985, a la vuelta del servicio militar, me encontré en una situación familiar complicada que requería mejorar los ingresos de manera urgente y, en el caso de Joaquín Garrido, su deseo de desarrollo profesional. Emprendimos con apremio y con desconocimiento. Tenía claro que para que una idea pase a convertirse en un proyecto tienes que tener clientes. A nosotros nos surgió la oportunidad con un empresario de la industria conservera que nos pidió una aplicación de contabilidad y de facturación a medida. Desde aquí nos planteamos iniciar el proyecto y buscar más clientes. Pronto descubrimos que estos productos que se programaban específicamente para cada empresa, se podían estandarizar.

Con este planteamiento nos apoyamos en algunas asesorías que se sintieron identificadas con el primer proyecto de contabilidad que desarrollamos y eso nos permitió que prescribieran el producto, lo que nos dio un impulso para lanzar el proyecto.

Nuestros inicios estuvieron llenos de entusiasmo, pero también de dificultades por nuestra escasa capacidad para invertir y por la falta de financiación exterior.

Pero hubo factores que fueron determinantes para la continuidad de nuestro negocio; el más importante, el factor diferenciador, fue que las firmas informáticas estaban concebidas para vender ordenadores y periféricos, porque se trabajaba con márgenes de dos dígitos altos, sin darle importancia a los programas; mientras que nosotros pusimos en valor las aplicaciones de desarrollo propio y los servicios de atención al cliente.

Comprendimos la verdadera dimensión de esta decisión estratégica a principios de los años noventa, cuando los márgenes en la venta de ordenadores se desplomaron por la aparición de los clónicos y la compatibilidad de los PC’s. En ese momento, quienes habían centrado su negocio en la venta de ordenadores sufrieron una profunda crisis que hizo desaparecer a la mayoría de empresas y a nosotros nos permitió consolidar esa estrategia de valor diferenciada.

Articulo completo en alicanteplaza.com

Close Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *