La innovación necesita un entorno inspirador para que se fomente

Poner en valor el trabajo colaborativo y facilitar el marco legislativo para la protección y fomento de la innovación. Estas son dos de las peticiones realizadas en el foro de trabajo organizado por ELMUNDO en Elche de la mano de su Ayuntamiento, Pimesa, Grupo Soledad e Ibidem Abogados.

La ciudad como centro de creatividad e innovación fue el punto de partida para esta jornada moderada por el periodista Antonio Zardoya. En ella los ponentesAntonio Martínez, gerente de la empresa Pimesa; Raúl Verdú, presidente de la empresa PLD Space; Enrique Martín, director de Ibidem abogados; Joaquín Pérez, responsable de marketing de Grupo Soledad; y Fernando Borrás, vicerrector de planificación de la Universidad Miguel Hernández, trataron de los cambios que se aproximan y el estado de la ciudad de Elche para afrontarlos con garantías.

«Las ciudades tiene que prepararse para los nuevos tiempos», alertó Martínez. Este economista que colaboró en dos planes estratégicos de Elche apuntó como retos a superar la lentitud de la legislación y la complejidad del urbanismo para afrontarlo. «Hay que pasar a modelos más que flexibles: mundos creativos e innovadores», señaló. Tanto, que «quienes no hayan apostado por la creatividad tendrán que hacerlo», advirtió.

Quien ya lo hizo fue Verdú, con su empresa dedicada a la aeronáutica y que mantiene su sede en el parque científico de la UMH. Su apuesta por su ciudad natal, aseguró, no es mera cuestión de patriotismo. El ingeniero alabó las ventajas con las que se cuenta en la ciudad y la colaboración de las administraciones públicas, desde las locales hasta las europeas, para permitir que proyectos innovadores se puedan desarrollar. «Un garaje no es es el sitio ideal para hacer una startup, la Glorieta, sí», comentó valorando la importancia de un buen lugar en el que se puedan intercambiar puntos de vista para avanzar en proyectos.

La iniciativa privada y su importancia en esta labor fueron destacadas por Martín. «No innovan los territorios, innovan las empresas», recordó. Por eso remarcó el papel de patentes y legislación para proteger un entorno en el que son necesarias grandes inversiones para aplicar la ventaja competitiva. Además, incidió en que Elche cuenta ya con muchos atractivos que permitirían esta aplicación.

En el parque industrial de Elche se mantiene precisamente Grupo Soledad, en cuya sede se celebró este encuentro de trabajo. Su director de marketing, Joaquín Pérez, enumeró las ventajas de situarse en un entorno inspirador. «Es vital», aseguró. El ejemplo de los demás y la colaboración que surge entre las firmas y la universidad permite generar muchas sinergias, «y eso suma para todos».

Desde la UMH, su vicerrector aportó tres ideas para ayudar a una transformación de la ciudad y la sociedad en general. La primera es el proyecto ya en marcha de Escola de Frikis, con el que se incentiva el aprendizaje de la programación a los menores entre 7 y 12 años. Para los jóvenes o aquellos que quieran reciclarse a la nueva realidad digital propone un entrenamiento intensivo en tres meses que permita a las personas ser competentes en trabajos que requieran de esta formación técnica. Y por último, lo que denominó el diezmo emprendedor: un sistema que anime a apoyar la inversión en los creadores locales para generar la riqueza que asegura el sostenimiento del talento en la ciudad.

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