Daily Archives: 7 February, 2019

Una isla solidaria en mitad del mar

Elche cuenta con la única empresa de inserción laboral de la Comunidad Valenciana del sector de la confección. Se trata de A Puntadas, una empresa social impulsada por el Grupo Pikolinos, cuya misión es conseguir la inserción social y laboral de personas en riesgo de exclusión social, y que en la actualidad da empleo a una docena de personas que podrían ser más si las administraciones públicas cumpliesen las leyes de contratos del sector público y de economía social, que establecen que se debe de incluir a las empresas de inserción en las reservas de contratos de las administraciones públicas.

La ley estatal establece que son las comunidades autónomas y las entidades locales las que deben fijar los porcentajes mínimos de reserva de contratos para este tipo de empresas, y en la Comunidad Valenciana se fijó en un 10% que está pasando desapercibido para la inmensa mayoría de las instituciones.

Este tema se trasladó ayer a la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, durante la visita que realizó al centro de trabajo de A Puntadas ubicado en Elche Parque Empresarial. La directora del mismo, Rosa Escandell, explicó a la también responsable de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, que han sido muchos los ayuntamientos y departamentos de la Generalitat Valenciana a los que A Puntadas ha tratado de llegar, pero que, a la hora de la verdad, han sido muy pocos los que han contestado.

De esta forma, la mayoría de los pedidos que atienden los empleados de A Puntadas, que son personas en riesgo de exclusión social, entre los que se encuentran parados de larga duración, víctimas de violencia de género o inmigrantes, vienen del sector privado, así como contadas colaboraciones con la Generalitat Valenciana, la Diputación de Alicante o los ayuntamientos de Alicante y Villena.

La concejal de Bienestar Social de Elche, Tere Maciá, que participó ayer en la visita acompañando a Mónica Oltra, tomó nota de la reflexión que se planteó ayer en A Puntadas, donde se dejó claro que hace falta mejorar la comunicación y la visibilidad de este tipo de iniciativas, que por lo que se dijo ayer «pasan muy desapercibidas».

Mónica Oltra destacó que «es fundamental dar a conocer proyectos empresariales que tienen detrás toda una sensibilidad y un objetivo social, que debe ser una pata fundamental de las empresas, que es devolver a la sociedad aquello que recibimos de ella».

Además puso en valor que en Elche se haya apostado por el sector textil para llevar a cabo esta iniciativa. En este sentido, Mónica Oltra dijo que «el textil en nuestra Comunidad es un sector tradicional, y este proyecto empresarial y de inserción laboral, combina la responsabilidad social y nuestra tradición».

A la hora de impulsar este tipo de iniciativas, y que las administraciones públicas sean conscientes de la necesidad de cumplir la legislación para apoyarlas, la vicepresidenta del Consell apuntó que «tenemos que establecer vías de colaboración, para que haya más producción en esta empresa, y más visibilidad del producto que ofrece y del trabajo social que hacen, para que personas que lo necesitan para tener un proyecto de vida independiente, que debe ser el objetivo fundamental».

En este sentido, y después de recorrer las instalaciones y saludar a todas las mujeres que ayer estaban confeccionando los pantalones que llevarán los participantes de «Supervivientes», el reality de Telecinco, Mónica Oltra aseguró que «hemos visto que hay capacidad de producción, para que tanto las administraciones públicas como las entidades del tercer sector o empresa que necesiten un producto textil puedan encontrar un buen producto en una empresa socialmente responsable».

Formación

A Puntadas también funciona como centro homologado de formación dual, por el que pasan a lo largo del año cerca de un centenar de personas en riesgo de exclusión social.

diarioinformacion.com

La ilicitana 'SlowWalk' renueva su colección vegana con bolsos hechos de piel de maíz

La innovación vegana de la empresa ilicitana de calzado SlowWalk, que el año pasado puso en el mercado las primeras zapatillas hechas con piel de maíz, ha venido para quedarse. Tras el éxito de su primera colección, la firma que dirige Juan Caparrós con solo 26 años ha decidido lanzar una nueva este ejercicio, en la que además de renovar el diseño del calzado ha dado un paso más para crear los primeros bolsos y mochilas elaborados con este material.

El material con el que se elabora esta colección ‘eco-friendly’ es un tejido orgánico elaborado a partir de fibras que se extraen de la parte no comestible del maíz. Además de evitar el recurso a productos de origen animal en la fabricación, es un material biodegradable, al contrario que los sintéticos, lo que convierte a las colecciones de maíz de SlowWalk en especialmente sostenibles. De hecho, cuentan con el certificado de protección animal ‘Vegan Approved’ de PETA y ‘Animal Free’, asegurando un producto 100% Animal Friendly, respetuoso con la vida de los animales.

Además de lanzar una nueva colección de zapatillas Teemo Rinnova, que es el icono de la empresa, SlowWalk amplía la colección de maíz con bolsos y mochilas, de las que se lanzarán inicialmente 1.500 unidades entre las dos líneas. En un principio, solo está prevista su venta online, el principal canal de la empresa, pero también pueden comercializarse en tiendas físicas bajo demanda. De hecho, las zapatillas de SlowWalk sí se pueden encontrar en algunas tiendas multimarca, y en su zapatería propia en Santa Pola.

“Hemos apostado por repetir la colección hecha de maíz porque el año pasado tuvo muy buena acogida”, explican fuentes de la empresa, “por eso la hemos ampliado con más modelos de calzado y los bolsos”. A juicio de SlowWalk, hay una concienciación cada vez mayor de los consumidores con el estilo de vida sostenible, que entronca con la propuesta de la empresa. “Hay una mayor sensibilidad hacia el consumo de productos sostenibles”.

SlowWalk nació en 2013 en Elche, cuna de una tradición zapatera reconocida mundialmente y que lidera las últimas innovaciones del sector. Desde la ciudad de las palmeras, Slowwalk produce sus emblemáticos zapatos con una mezcla de artesanía, modernidad y sostenibilidad, siguiendo un modelo de producción “responsable con la sociedad y con la naturaleza”. En la fabricación de cada par de zapatos se combinan las últimas técnicas de la industria del calzado y los máximos procesos manuales, con una minuciosa selección de materiales para un acabado inconfundible.

Más allá de su apuesta vegana, los productos de SlowWalk son fácilmente reconocibles (hasta el punto de que ya han tenido que denunciar plagios de mala calidad) por sus diseños atrevidos, a partir de una fresca combinación de colores y exóticos estampados caleidoscópicos de inspiración boho. Las zapatillas, de tacto suave gracias a su piel orgánica fabricada a partir de mazorcas, incorporan una suela de goma de látex natural elástica, resistente y aislante.

“Desde SlowWalk tenemos presente que el veganismo no sólo hace referencia a una forma de alimentarse, es una postura ética y una filosofía de vida, por ello apostamos por el calzado vegano y diseñamos colecciones completamente libres de cualquier componente animal, a partir de materias primas biodegradables y orgánicas, para conseguir un producto atractivo y con impacto positivo”, destacan.

alicanteplaza.es