Daily Archives: 23 February, 2017

Mexico, Chile o Irán se interesan por la energía 'limpia' de la empresa de Elche Greene

La gestión y el tratamiento de residuos, sobre todo residuos urbanos, es un tema recurrente dentro de los conflictos que continuamente enfrentan a administraciones públicas, empresas y ciudadanos. Así, la generación de energía limpia a través del tratamiento de residuos, como es la patente del grupo de ingenieros que fundó Greene se topa en muchas ocasiones con la legislación respecto de la producción de energía por parte de empresas o particulares, su utilización y su posterior distribución y venta. Eso no es óbice alguno para que un proyecto tan innovador como la transformación en energía de residuos sólidos o lodos a través de la gasificación, creado por Greene se haya consolidado en el mercado en poco más de un lustro. Jesús Martínez, director comercial de Greene nos pone en antecedentes del proceso de creación de la planta, con componentes españoles en su totalidad, que ha desarrollado la empresa ilicitana.

“Esto empezó entre 2002 y 2003. Con pruebas de laboratorio a pequeña escala. Luego vimos que podría haber un negocio para este tipo de plantas, y ya probamos con una más grande. Se pasó a una piloto digamos de unos 100 kg hora. En este punto se obtuvieron buenos resultados, aunque todavía tenía muchas deficiencias. En 2010 ya decidimos hacer una planta más grande, buscamos un socio capitalista, y fue cuando comenzamos con la solicitud de patente. La financiación llegó poco a poco. Pero ahora somos 18 personas trabajando en este proyecto con muy buenas perspectivas de futuro.” Y no solo es que la empresa se haya afianzado, sino que su proyecto de planta de gasificación de residuos sólidos para generar energía ha interesado en países tan lejanos como Chile, Mexico o Irán, donde se pretende aplicar en la gestión de residuos sólidos urbanos (RSU).

Greene trabaja con los restos de residuos tanto orgánicos como inorgánicos. “Hay empresas que son especialistas en la clasificación del residuo. La fracción de producto de rechazo de estas plantas es la que utilizamos nosotros mediante la gasificación para la valoración energética”. En Elche, no se fabrican todas las piezas que componen esta planta ideada por Greene (que vienen de empresas radicadas en Cataluña, País Vasco, y otras empresas de la Comunitat Valenciana), pero si que se ensambla la mayor parte de ella y sobre todo, se realizan las pruebas de los residuos que van a ser utilizados por cada uno de sus clientes en las plantas de gasificación que ha creado Greene.

Antes de que se realice el encargo de su fabricación, que dura unos 10 meses, se efectúan las pruebas previas particulares para cada uno de los clientes según el material con el que trabaje. “Son residuos que nos envían los clientes que quieren ver cómo se comportaría este material en la planta. Nosotros los introducimos en la planta y luego hacemos un balance de materia y energía. Para que el cliente pueda ver el rendimiento, como se ha comportado el material dentro del reactor, los posibles problemas que crea el residuo.

La calidad del gas que genera, los caudales, todo lo que es la parte de la ingeniería química del proceso. Un residuo tiene unas ciertas características de humedad, de poder calorífico, cada uno tiene una composición distinta en cuanto a su composición de hidrógeno, carbono, oxígeno, luego están los agentes contaminantes que pueda contener como cloro, azufre… variables que necesitamos conocer para ver cómo se va a comportar dentro del reactor, y luego poder depurar bien el gas, para obtener el mayor rendimiento posible de ese material. Así que realizamos aquí las pruebas de esos materiales y además hacemos análisis en el laboratorio”.

Una de las principales virtudes de la planta de gasificación diseñada por la empresa ilicitana es su versatilidad, ya que se puede aplicar a pequeña escala. Su proceso es rentable a partir de pequeñas estaciones. A esto hay que sumarle que Greene es respetuosa con las directrices de la Unión Europea basadas en el reciclaje, la reducción, la reutilización y la revalorización energética que además permite el trabajo bajo el entorno de los conceptos de la economía circular.

La empresa ha iniciado una expansión que se prevé fructífera, sobre todo si existe un verdadero compromiso por parte de las administraciones públicas y la industria en general en cumplir la legislación medioambiental internacional por un lado; pero por otro, su desarrollo en España está muy ligado a la legislación al respecto de la producción, generación y distribución de la energía. “Las nuevas normativas de residuos 2020 y la 2030 a nivel europeo también están generando que se extienda la instalación de plantas de este tipo, por ejemplo en lugar de la incineración. Así que auguramos que puede haber, debería haber un cambio en la gestión de RSU (residuos sólidos urbanos), con el fin de cumplir las normativas. La energía nunca sobra, siempre es necesaria para muchas más aplicaciones.

La energía siempre la entendemos como energía eléctrIca. Pero muchas veces el calor que se necesita para algún proceso. No solo de secado, sino para calentar agua, tema de calefacción o cualquier otro proceso industrial, si tienes un residuo que lo puedes utilizar y genere un gas que produzca energía eléctrica y una parte de energía térmica para utilizar en otro proceso, pues puede ayudarte mucho en bajar los costes de producción de ese material”. Y esta es una de las claves de la planta de gasificación de residuos. Puede generar una sustancial reducción de costes en los propios procesos de tratamiento de residuos, tanto orgánicos para compostaje, como inorgánicos para reciclaje.

Diario Alicante Plaza

La ilicitana Krystaline comercializará su impermeabilizante de hormigón en Canadá

La empresa Krystaline, ubicada en el Parque Empresrial de Elche, ha sacado al mercado un novedoso aditivo para impermeabilizar el hormigón, que en breve comercializará en Canadá. A ello, se añade una nueva línea de investigación con grafeno y el tratamiento con láser, que en caso de prosperar, puede suponer un auténtico vuelco a los sistemas de construcción tradicionales.

Su desarrollo en I+D+i puede revolucionar el mundo de la construcción porque este aditivo, aparte de proporcionar una impermeabilización total y permanente, aumenta la durabilidad del hormigón, minimiza la retracción, auto-regenera las grietas y mejora la resistencia a ataques químicos.

La idea de ponerse en marcha surgió hace tres años de los emprendedores Jorge Company, gerente de la mercantil (Alcoy); José Luis Campello, director técnico (Elche); Raúl Pérez, director de producción y logística (Elche) y Joaquín Martínez, director de marketing (Alicante). También han sabido rodearse de los mejores profesionales externos, colaboradores de diferentes universidades.

Es a partir de mediados de 2016 cuando se ponen manos a la obra, abriendo una nave en Torrellano y empezando la exportación a países como Perú, México, Colombia, Noruega…y con muy buenas expectativas de cara a aumentar su volumen de negocio. Ahora, se suma Canadá a su lista de países donde exportan este producto.

Mercado en los países lluviosos

La empresa ha encontrado mercado en la reapación de los desperfectos que causa al hormigón las filtraciones de agua y la humedad. Con esta nueva técnica, apenas desarrollada en todo el mundo por tres empresas pero con un producto de menor calidad, se logra reparar las estructuras, sellar cualquier filtración de agua y alargar la vida de las edificaciones (hasta un 40% más resistente a la comprensión, dependiendo del diseño del hormigón).

Todos los demás aditivos de impermeabilización del mercado básicamente son una evolución de una idea desarrollada en los años 40. Basados en la tecnología de densificación, reaccionan químicamente con la cal libre del hormigón aumentando la densidad de la misma. La tecnología Krystaline es completamente diferente. Estos aditivos no contienen densificadores -en su lugar se potencia las habilidades naturales del hormigón- y se crea una nueva clase de material de construcción.

Diario Alicante Plaza